(Suena The Fear, de los Pulp)
Desmesura y barullo
(...) Pero un auto dictado con fecha de ayer por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska "suspende la intervención de Arnaldo Otegi Mondragón". Se afirma en dicho auto que "por la Comisaría General de Información ... se presenta informe sobre una conferencia coloquio de Batasuna en Barcelona, ... que será impartida por Arnaldo Otegi Mondragón, quien será presentado como portavoz de Batasuna ...". Y se añade más adelante que "en el caso de autos ... únicamente cabe concluir que el acto ... se encuentra afecto a las causas de prohibición recogidas en el auto de fecha 17.01.06 ... toda vez que ... Arnaldo Otegi ... lo hace en su condición de portavoz de la izquierda aberzale, circunstancia ésta que conforma que el mismo no ejercerá sus derechos civiles y políticos como persona individual, sino que se constituye en altavoz del frente político-institucional de la organización terrorista ETA-KAS-Ekin-Batasuna".
Frente a la expeditiva y aventurada pirueta lógica del juez Marlaska, que convierte una invitación a Arnaldo Otegi en un acto institucional, deben destacarse dos hechos:1. El acto no ha sido convocado por la organización terrorista ETA-KAS-Ekin-Batasuna, sino por la asociación Tribuna Barcelona, que está debidamente legalizada, cuya junta directiva está perfectamente identificada, y de la "que no consta --según sostiene el Ministerio Fiscal-- tenga vinculación alguna con Batasuna".2. La convocatoria definitiva del acto dice así: "Por un proceso democrático y nacional. Arnaldo Otegi. Dirigente izquierda aberzale. Presentación: August Gil Matamala, presidente de la Associació Europea d'Advocats Demòcrates". Consecuentemente, Arnaldo Otegi fue invitado por una asociación legalmente constituida para hablar a título personal, como dirigente de la izquierda aberzale, condición esta de la que no puede prescindir porque es --hoy por hoy-- inescindible de su persona.
Sobre esta base, la decisión del juez Marlaska resulta desmesurada, al proceder a una aplicación automática de la norma, prescindiendo de una valoración prudencial de las circunstancias, que es lo que dota a toda resolución judicial de su valor ejemplar.En los días que corren, cuando --al intentar hacer justicia-- se aplican las normas prescindiendo de "la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas", así como del "espíritu y finalidad de aquellas", el resultado suele ser, más que una contribución a la paz jurídica, una aportación al barullo.
sábado, junio 24, 2006
domingo, junio 18, 2006
Vacaciones
Este año no habrán vacaciones, ni fotos, ni nada. Toca trabajar. Y que dure.
No importa. El viaje, en verdad, nunca termina.
" No es verdad. El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje. "
No importa. El viaje, en verdad, nunca termina.
José Saramago
Viaje en Portugal (fragmento)
" No es verdad. El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje. "
martes, junio 13, 2006
Mi patria es el mar.
(BSO: May it be, de Enya)
Hace poco descubrí este texto de Carmen Kurtz (mujer, excelente escritora, catalana, antiatuoritaria, y que, con todo este cúmulo de características, evidentemente tuvo que exiliarse) y no puedo dejarlo pasar por alto.
Es como si me hubiera arrancado el alma.
Duermen bajo las aguas (fragmento)
"Allá en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adiós. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece pequeña. La risa o el llanto que no llegó a brotar. La amistad que buscamos en el momento dificil y que resultó más débil que nosotros, más falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y nos sirvió de consuelo...Todo duerme allí, en ese fondo. "
Hace poco descubrí este texto de Carmen Kurtz (mujer, excelente escritora, catalana, antiatuoritaria, y que, con todo este cúmulo de características, evidentemente tuvo que exiliarse) y no puedo dejarlo pasar por alto.
Es como si me hubiera arrancado el alma.
Duermen bajo las aguas (fragmento)
"Allá en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adiós. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece pequeña. La risa o el llanto que no llegó a brotar. La amistad que buscamos en el momento dificil y que resultó más débil que nosotros, más falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y nos sirvió de consuelo...Todo duerme allí, en ese fondo. "
domingo, junio 11, 2006
Actualizaciones.
(BSO: Qualsevol nit pot sortir el sol, de Sisa)
Irene, que cada día está más guapa, por fuera y por dentro, me preguntó anteayer que por qué no actualizaba el blog, que entraba de vez en cuando a ver mis historias pero que ya nunca ponía nada nuevo, sobre todo fotos.
Bueno. No tengo mucho tiempo, ni para hacer fotos ni para colgarlas ni para nada de nada. Apenas para ser capaz de actualizar mi vida en la computadora de mi cerebro. Los acontecimientos pasan demasiado deprisa para que los pueda asumir con rapidez, de un tiempo a esta parte.
El jueves me encontré a un amigo. Tuvimos una conversación rápida y protocolaria, demasiado quizá, porque los dos llevábamos prisas (jóvenes currantes con poco tiempo y muchos sueños por cumplir). Me explicó sus últimos cambios y me preguntó qué tal estaba. Y me sorprendí contestándole: "Feliz. Hago lo que siempre he querido y estoy con quien quiero. Feliz, muy feliz". Él me sonrió, me dió un beso en la mejilla y me susurró al oído: "Me alegro."
A veces la felicidad es un estado con revelaciones a posteriori. Suceden más tarde de lo que quisiéramos.
Anteayer, sin embargo, sucedieron durante toda la noche.
Irene, prometo actualizar la web prontito.
Irene, que cada día está más guapa, por fuera y por dentro, me preguntó anteayer que por qué no actualizaba el blog, que entraba de vez en cuando a ver mis historias pero que ya nunca ponía nada nuevo, sobre todo fotos.
Bueno. No tengo mucho tiempo, ni para hacer fotos ni para colgarlas ni para nada de nada. Apenas para ser capaz de actualizar mi vida en la computadora de mi cerebro. Los acontecimientos pasan demasiado deprisa para que los pueda asumir con rapidez, de un tiempo a esta parte.
El jueves me encontré a un amigo. Tuvimos una conversación rápida y protocolaria, demasiado quizá, porque los dos llevábamos prisas (jóvenes currantes con poco tiempo y muchos sueños por cumplir). Me explicó sus últimos cambios y me preguntó qué tal estaba. Y me sorprendí contestándole: "Feliz. Hago lo que siempre he querido y estoy con quien quiero. Feliz, muy feliz". Él me sonrió, me dió un beso en la mejilla y me susurró al oído: "Me alegro."
A veces la felicidad es un estado con revelaciones a posteriori. Suceden más tarde de lo que quisiéramos.
Anteayer, sin embargo, sucedieron durante toda la noche.
Irene, prometo actualizar la web prontito.
domingo, junio 04, 2006
Vaya semanita.
(BSO: Take me Out, de Franz Ferninand)
PARADOJA
La paradoja de nuestro tiempo en la historia es
que tenemos edificios cada vez mas altos,
pero tolerancia cada vez mas baja,
autopistas mas anchas,
pero puntos de vista mas estrechos,
gastamos más, pero tenemos menos,
compramos más, pero disfrutamos menos.
Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas,
más comodidades, pero menos tiempo,
tenemos más títulos, pero menos sentido,
más conocimiento, pero menos juicio,
más expertos, pero más problemas,
más medicina, pero menos bienestar.
Hemos multiplicado nuestras posesiones,
pero reducido nuestros valores.
Hablamos demasiado, amamos muy poco y, a menudo,
odiamos demasiado.
Hemos aprendido como ganarnos la vida, pero no ganar para la vida,
hemos agregado años a la vida, no vida a los años.
Hemos ido a la luna y regresado, pero tenemos problemas para cruzar la calle
y encontrarnos con nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior,
pero no el espacio interior.
Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma,
hemos desintegrado el átomo, pero no nuestro prejuicio.
Tenemos mayor ingreso, pero menos moral,
hemos aumentado en cantidad, pero disminuido en calidad.
Estos son los tiempos de hombres altos, de carácter corto,
de ganancias enormes y vínculos escasos.
Estos son los tiempos de paz mundial ,
pero de guerra domestica,
más ocio, pero menos diversión,
más clases de comida, pero menos nutrición.
Estos son días de dos ingresos, pero mayor divorcio,
de casas más lujosas,
pero de hogares más quebrados.
Es un tiempo en el que hay mucho en la vidriera
y nada en el depósito,
un tiempo en que la tecnología a través de la computadora
te puede hace llegar este mensaje,
y un tiempo en que puedes elegir ya sea cambiar o simplemente...
apretar la tecla de borrar.
sábado, mayo 27, 2006
La frase de la semana
BSO: Tajabone, de Ismael Lö.
"Una es más auténtica cuando más se parece a lo que ha soñado de sí misma..."
"Una es más auténtica cuando más se parece a lo que ha soñado de sí misma..."
La Agrado. De la película Todo sobre mi madre, de Pedro Almodóvar.
miércoles, mayo 24, 2006
¡Bravo, David!
Están ahí, creo que sí
En esta hora en algún lugar hay un joven que se despierta con resaca. Bebió demasiadas cervezas anoche. Ni sabe muy bien por qué ni le sirvieron del todo para sus fines. Sigue atenazada dentro de él una inextirpable sensación de fracaso, de insatisfacción. Puede que hoy lea una novela, se vaya al cine, hojee un periódico o repase el temario de la facultad. Es seguro que oirá música, quizá dedique al ordenador un rato. Puede que tenga una pareja que le haga caso o algunos amigos que le arrastren a salir. O puede que no. En bastantes lugares habitan jóvenes que ni se parecen a lo que dicen de ellos. Puede que no tengan ganas ni de discutir ni tratar de explicarle a la autoridad, ya sea política, familiar, o social, lo que de verdad son, porque aún a lo mejor ni lo saben. Tampoco tienen ganas de explicar por qué no pisan las discotecas de moda o los locales de éxito y prefieren la calle o un bar tirado a ese tertuliano que soflama contra los jóvenes adocenados españoles seguramente después de haberse pulido un buen whisky que costea con su inútil oficio. Es alguno de esos jóvenes que no se reconoce en las encuestas, es ese que es capaz de lo mejor y lo peor, y lo sabe, y sólo está probando a encontrarse. Ese joven que no responde a diseños sociológicos ni a estudios de mercado, el que va por libre, el que se despeñará o encontrará su sitio sólo en función de sus méritos y algo de suerte.
A lo que no responde, de eso estoy seguro, es a esa dictadura del gusto que ahora se impone cada viernes desde esos suplementos juveniles de los periódicos que atufan a moderno, superficial y gilipollas. Esa marca de tendencia que les dice cuál es el músico bueno y cuál el malo, cómo se tienen que peinar el flequillo o marcar bíceps, qué película les tiene que gustar y les convence de que goodbye suena mejor que adiós. Hasta se atreve a exigirles una sexualidad en pose moderna y cateta, porque a menudo ambas cosas viajan juntas. Es el joven que descubre la libertad cuando se sorprende pensando por sí mismo por más callado que se quede. Es ese tipo raro que no se envuelve en banderas ni forma parte de un grupo que decide por él. Hace rato decidió que para tener personalidad no hace falta alistarse en alguno de los ejércitos que ahora pululan por la calle, que se niega a que su ropa o su peinado hablen por él antes que le dejen abrir la boca y sabe que una ideología se conforma con los años y no con cuatro toscas consignas.
Sí, claro, puede que sean pocos, una minoría que se refugia en el silencio porque carece de la convicción para declarar la guerra todavía, pero un día ocuparán su sitio sin escudarse en justificaciones vanas aprendidas del lloriqueo victimista y quejita de sus mayores y sin la presuntuosa afirmación de unos supuestos derechos de sus compañeros. Callan pero no otorgan. Salen pero vuelven a casa. Escuchan pero no asienten. Piensan pero casi no existen. Se emborrachan pero los ratos que están sobrios lo están a conciencia. Compran, pero no se venden. Ayudan, pero no se promocionan. Huyen porque sólo saben donde no quieren estar. Y no aceptan palmaditas en la espalda ni retos estúpidos. Y de vez en cuando deciden por sí mismos y el placer que les produce se va asentando en ellos hasta algún día convertirse en hábito. Y entonces se sentirán liberados de la abstracción de ser joven, de la condena de los opinadotes, del yugo de los gustos impuestos y de la hermandad de los modernos por decreto.
Son más de lo que tú te crees.
DAVID TRUEBA
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