sábado, abril 22, 2006

La puta droga.


(BSO: Silencio, de ODB)

Ayer vi esta peli. No fue casualidad; la pillé en el vídeoclub porque se supone que esta tarde voy a conocer a la persona en la que se basa el film: Carmen Avendaño, una gallega de pro que se tiró en cara al narcotráfico gallego y a todos sus secuaces (que incluyen policía y cargos públicos y jurídicos) en su lucha contra la droga, la puta droga, que se llevó a dos (creo) de sus hijos.
Pues eso, que esta tarde voy a la trobada de la Coordinadora Contra la Marginació de KNY (entidad con la que colaboro, cuando puedo), y el acto central es una charla de esta terca y valiente mujer.

Mujeres. Madres. Qué haría el mundo sin nosotras. Los grandes políticos siguen siendo hombres, pero las que tejen, paciente y conciencudamente las redes de la lucha y las revoluciones sociales son las mujeres. Y las más luchadoras, las madres.

Y Galicia. Esa preciosa tierra atrapada, aún, en el pasado.

Qué puedo decir. Tengo como ejemplo de gallega luchadora de postguerra con hijos a cargo y marido maltratador a mi adorada abuela.

La peli, por eso, no es nada del otro mundo. Lo que es desgarrador y tremendamente cruel es el documental que se puede ver en el mismo DVD sobre la lucha de las madres de Érguete. De verdad que se me puso el cuerpo malo.

Recuerdo los 80. Hasta los doce años compartí parque y plazas con yonquis y camellos. Es lo que tiene haber crecido en Cornellá y no en Pedralbes. Recuerdo como cada cierto tiempo (cada tres horas, más o menos), entraba alguno de ellos a la tienda de mi padre a ver si podía sonsacarle pasta; a veces de buena, otras veces con navajas o garrotes que encontraban en el container. Normalmente, estaban tan mal que con tres chillidos de mi padre se daban la vuelta y se iban tal y como habían llegado. Como zombis; cuerpos sin alma, carne humana paseante sin rumbo fijo. Yo, a mi corta edad, me pasaba las horas jugando en la rebotica de la tienda. Los veía entrar, los veía salir.No entendía muy bien qué les pasaba, pero eran algo que formaba parte de la normalidad del barrio. Me daban pena. No miedo, pena. Pensaba en lo que debía ser tener un padre, o un hermano así. Alguna vez, en el parque, nos decían cosas a los niños. Nada malo; un simple "qué guapa eres", o "¿le puedes decir a tu mamá que te de dinero para chuches y luego me das a mí un poquito?" "¿De chuches?" "No, de dinero". Les conocíamos a todos: el Nanas, el Churrero... La consigna era no tocarles jamás: ni a ellos, ni, por supuesto, coger nunca una jeringuilla o algo que hubiera estado en contacto con ellos. Los conocimientos en aquella época sobre el sida eran escasos. Nunca nos hicieron daño. Jamás. Alguna vez compartimos espacio, también, con cadáveres. Pensábamos que estaban dormidos, hasta que venía la Guardia Urbana y los tapaba con un plástico. La cara también.

Morían ellos, pero su familia, aunque viva, ya había muerto años atrás.

De eso habla el documental. De lo otro; lo que no pasaba en el parque, sino en las casas.

Ah. Ya os contaré qué dice Carmen.



jueves, abril 20, 2006

Hay que volver.


(BSO: Hay que volver, de Celtas Cortos)

Vaya.
Anteayer fue uno de esos días que una recordará siempre como un día especial. Un día redondo, un día perfecto. Para empezar, me levanté muy temprano. Yo sola. Es un mérito con lo dormilona que soy. Estuve toda la mañana limpiando correo, limpiando habitación, limpiando el alma. Porque es un ejercicio que hago de un tiempo a esta parte: limpiarme por dentro, trabajar para que la vida no duela, para que los recuerdos no sangren.
Pero lo de la tarde fue algo de libro. Me iba yo para mi gimnasio, a ver si se me arreglan las fofuras, y en lugar de eso me encontré en casa de alguien que hacía demasiado tiempo que no veía con una copa de cava en la mano, rodeada de piercings y tatuajes y cantando cumpleaños feliz. Abrazos, invitaciones, recuerdos, besos, risas. Recuerdos de un tiempo perdido que lucho por recuperar. Y agradecimiento por, pese a ser tan diferentes, hacerme sentir en familia. Estos punkis nunca dejarán de sorprenderme.

Acabamos la fiesta cantando L'Estaca a voz en grito (sí, con los punkis) y la policía nacional en la puerta. Yo, en lugar de al gimnasio, me fui a ver el barça mientras me comía unas bravas.

Por cierto, me he puesto el pelo rojo y tengo planes de hacerme un piercing. Un tatu no, que no me molan.

Sin comentarios.

miércoles, abril 19, 2006

Lucía.

(BSO: The Boy With The Thorn in This Side, de The Smiths. Me enacantan los Smiths, me encanta Morrisey)

Cuánta razón tiene. Para los que creen que ser periodista es fácil.

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THE END

Lucía Etxebarría.

Mi amigo Curro es licenciado en derecho y en periodismo, habla tres idiomas, y es un formidable periodista todoterreno. Pero lleva años encadenando contratos basura.
El verano pasado Curro trabajó en uno de los departamentos de la primera agencia de noticias del país, que se sostenía gracias a ¡10 becarios! que trabajaban informando de acontecimientos tan relevantes como los españoles fallecidos en Afganistán, por 300 euros mensuales, mientras los redactores contratados disfrutaban sus vacaciones. De los más de 30 becarios que pasaron por la agencia en 2005, ninguno consiguió el ansiado contrato.
Otra de mis mejores amigas me contó el otro día que ya no trabaja en la cadena de radio que más oyentes reúne según el EGM. Informaba sin contrato desde las 00h hasta las 9h, todos los días, por 300 euros.
Pero algunos amigos lo llevan peor. Como ya hace cuatro años que acabaron la carrera a ningún empresario le interesa contratarles, ¿para qué pagarles más si siempre habrá un chico recién licenciado o aún estudiante que trabaje por menos dinero? Los sueldos de los montadores de televisión, por ejemplo, han caído en picado en los últimos diez años, porque para montar el anuncio del próximo partido no hace falta un artista, sino que vale cualquier chico recién salido de la facultad.
El 43% de los profesionales que trabajan en los medios no ganan más de 825 euros y un 5% no superan los 600. Y es que las becas y los contratos en prácticas no precarizan sólo el empleo juvenil, sino el de todos.


Post Scriptum: ayer, en mi recuento de cosas pasadas las dos últimas semanas, se me olvidó decir que en Francia los jóvenes han acorralado al gobierno hasta tal punto que éste ha tenido que tirar atrás su propuesta de contrato de primer empleo. Ellos también fueron los primeros en votar NO a la constitución de la Europa del capital y la guerra. ¿Qué tendrán estos franceses para plantar cara por todo, para todo, sin miedo, con un par? ¿Qué nos pasa aquí?

Más: Giuly también es francés. Vive le France!

Fútbol total: Guapísismo el anuncio del Villareal en la Champions: ese submarino amarillo navegando por el Támesis hacia Highbury. Ojalá pasen también a la final. El Villareal es el ejemplo que demuestra que para ganar no hacen falta tantas estrellas, sólo un equipo e ilusión.

martes, abril 18, 2006

¿Y ahora, qué hago?

(BSO: Lady Blue, de Bunbury, con Iván Ferreiro)

Buff, estos últimos días me ha tocado trabajar (es lo que tiene ser suplente: trabajas cuando todo el mundo está de vacaciones; hace años que no coincido con nadie en mis vacaciones, ni siquiera con mi novio, que ya es triste), y aunque me encanta mi trabajo (eso de contar la historia en directo puede más que yo), se me ha hecho eterno. Sólo han sido 10 días, pero a un ritmo frenético. Si, a ello le añades los problemas mentales de mi jefe, flipas. No se puede trabajar en un periódico en el que se intenta contar la realidad si los responsables de ese mismo periódico apenas pisan la calle porque se pasan 14 horas al día sentados en su despacho. ¿Qué coño de realidad van a conocer?

Pues eso, que durante estos días han pasado muchas cosas. Creo. A mí se me ha pasado la depresión, creo, o la astenia, o lo que fuera. Hemos salido de excursión, nos hemos emborrachado (no lo hacemos con la misma frecuencia de antes; pero oigan, emborracharse de vez en cuando es hasta sano), hemos compartido buenos momentos con los amigotes; nos hemos reencontrado con algunos, nos hemos despedido de otros. Hemos abierto en canal nuestro interior para enseñarlo a los que nos quieren. Y la cura ha sido magnífica. La intervención quirúrgica ha dado una calidad de vida al paciente extraordinaria.

Y Berlusconi se ha ahogado en su propia mierda. Il Cavalieri (nunca he entendido por qué le llaman así; la caballerosidad, en su persona, habla por su ausencia) no ha podido hacer nada. Ni los intentos para convencer a la gente desde una de sus diez televisiónes el mismo día de reflexión, ni adecuar la ley electoral en beneficio propio, ni quedar en ridículo como hace un par de años quedaron aquí los peperos-ha-sido-ETA, --como bien me ha recordado Puri--, le ha servido de nada. No estoy segura de si con Prodi la cosa irá mucho mejor (que irá, porque peor no podía ir), pero con tal de sacar a esta zaplana-a-la-italiana del poder me conformo.

Seré mala, pero me encanta ver cómo se les indigesta la derrota a esta gentuza. Cómo les da la pataleta a gentes teóricamente maduras y curtidas en la vida. Me gusta porque se descubren: Retratan su miserabilidad humana y su ineficacia como personaje público. Me da la impresión que, después de dicho espectáculo, la reelección se hace casi impensable.

Han pasado más cosas. Ha dimitido Bono (o lo han cesado; lo que sea, pero no está...¡bien!); el Barça va fent, hemos celebrado el 75º aniversario de la República (quien la pillara).

Por lo demás, todo igual. EEUU amenazando, el PP mintiendo, en Irak muriendo, en Palestina luchando.

Nada de lo que no estemos acostumbrados, vaya.

Ahora tengo que dedicarme a tomar decisiones: qué hago con el inglés, qué hago con el alemán, cómo me planteo el carnet, cómo tantear el terreno para verano, si me hago un piercing en la nariz o no. Cuándo voy al gimnasio, cuándo voy a Madrid a ver a mi coleguita y cuando voy a Londres (esta vez sí) a ver a mis coleguitas. Y qué hacer con las decenas de horas libres que me quedan al día para pensar y comerme la olla con memeces.

Nada --ni nadie-- cambia nunca del todo.


Menos las flores.

jueves, abril 13, 2006

Con orgullo, modestia y gratitud

Manifiesto "Con orgullo, con modestia y con gratitud"

El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad. La proclamación de la II República Española encarnó el sueño de un país capaz de ser mejor que sí mismo, y reunió en un solo esfuerzo a todos los españoles que aspiraban a un porvenir de democracia y de modernidad, de libertad y de justicia, de educación y de progreso, de igualdad y de derechos universales para todos sus conciudadanos. Hoy, setenta y cinco años después, los firmantes de este manifiesto evocamos aquel espíritu con orgullo, con modestia y con gratitud, y reivindicamos como propios los valores del republicanismo español, que siguen vigentes como símbolos de un país mejor, más libre y más justo.

Frente al colosal impulso modernizador y democratizador que acometieron las instituciones republicanas -siempre con la desleal oposición de quienes creían, y siguen creyendo, que este país es de su exclusiva propiedad-, todavía se nos sigue intentando convencer de que la II República fue un bello propósito condenado al fracaso desde antes de nacer por sus propios errores y carencias. Los firmantes de este manifiesto rechazamos radicalmente esta interpretación, que sólo pretende absolver al general Franco de la responsabilidad del golpe de estado que interrumpió la legalidad constitucional y democrática de una república sostenida por la voluntad mayoritaria del pueblo español, con las trágicas consecuencias que todos conocemos. Y exigimos que las instituciones de la actual democracia española rompan de manera definitiva los lazos que la siguen uniendo -desde los callejeros de los municipios hasta los contenidos de los libros de texto- con un estado ilegítimo, que surgió de una agresión feroz contra sus propios ciudadanos y se sostuvo en el poder durante treinta y siete años mediante el abuso sistemático e indiscriminado de los siniestros recursos que caracterizan la pervivencia de los regímenes totalitarios. Después de treinta años de democracia, resulta vergonzoso tener que recordar aún donde estaba la ley y donde estuvo el delito. A estas alturas, es intolerable, y muy peligroso para la salud moral y política de nuestro país, que todavía se pretenda equiparar al gobierno legítimo de una nación democrática con la facción militar que se sublevó contra el estado al que, por su honor, había jurado defender, y cuya victoria sólo fue posible gracias a la ayuda de los regímenes fascista y nazi que preparaban una invasión de Europa que acabaría provocando una guerra mundial y, aún más decisivamente, gracias a la culpable indiferencia de las democracias occidentales, que, antes de convertirse en víctimas de las mismas potencias en cuyas manos habían abandonado a España, eligieron parapetarse tras el hipócrita simulacro de neutralidad que representó el comité de No Intervención de Londres.
El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad, y los españoles la aprovecharon. Pese a la brevedad de su vida, la II República desarrolló en múltiples campos de la vida pública una labor ingente, que asombró al mundo y situó a nuestro país en la vanguardia social y cultural. Entre sus logros, bastaría citar la reforma agraria, el sufragio femenino, los avances en materia legislativa de toda índole, la separación efectiva de poderes, las constantes y modernísimas iniciativas destinadas a difundir la cultura hasta en las comarcas más remotas, el decidido impulso de la investigación científica o el florecimiento ejemplar no sólo de la educación, sino también de la asistencia sanitaria pública, para demostrar que aquel bello propósito generó bellísimas realidades, que habrían sido capaces de cambiar la vida de un pueblo condenado a la pobreza, la sumisión y la ignorancia por los mismos poderes -los grandes propietarios, la facción más reaccionaria del Ejército y la jerarquía de la Iglesia Católica- que se apresuraron a mutilarlo de toda esperanza.

La República dotó a los sectores más débiles y desprotegidos de la sociedad de entonces, las mujeres y los niños, de un estatuto jurídico privilegiado en su época. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen supuso para ellas, para ellos, la pérdida de todo derecho y su consagración como subciudadanos dependientes de la buena voluntad de los cabezas de sus respectivas familias. La República apostó por la defensa de los espacios públicos como escenario fundamental de la vida española, asumiendo la necesidad de equiparar las condiciones de vida de las poblaciones rurales y urbanas, y desarrollando políticas de igualdad no sólo entre los individuos, sino también entre las regiones más y menos prósperas. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen consolidó las desigualdades históricas tanto individuales como colectivas, y abandonó la promoción de los servicios públicos para crear un déficit que en algunos sectores, como la educación primaria y secundaria, seguimos padeciendo todavía. La República fomentó el auge de la cultura española en todos los terrenos de la creación artística y de la investigación científica, el debate intelectual y la vida universitaria, hasta el punto de que su nombre y su destino estarán unidos para siempre a la memoria del máximo esplendor cultural del que ha gozado nuestro país en la era moderna. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen supuso la pérdida más trágica que, a su vez, ha soportado nunca la cultura española, el exilio masivo de los mejores, que dejaron las aulas y los laboratorios, los talleres y las redacciones, las editoriales y los museos, la autoridad y el prestigio intelectual de nuestro país, en manos de una improvisada cosecha de oportunistas y segundones, que redujeron la vida cultural española a una lamentable manifestación de mediocres oscuridades.

Hoy, setenta y cinco años después, los firmantes de este manifiesto no queremos seguir lamentando la triste brutalidad de aquel retroceso, sino celebrar la emocionante calidad de los logros que le precedieron, y agradecer la ambición, el coraje, el talento y la entrega de una generación de españoles que creyó en nosotros al creer en el futuro de su país. Reivindicar su memoria es creer en nuestro propio futuro, que será proporcionalmente mejor, más libre, más justo, más feliz, en la medida en que seamos capaces de estar a la altura de la tradición republicana que hemos heredado. Por una España verdaderamente moderna, laica, culta, igualitaria, por su definitiva normalización democrática, y por el progreso armónico del bienestar de todos sus ciudadanos, hoy, setenta y cinco años después, queremos celebrar el 14 de abril de 1931, y proponer que esta fecha se celebre en lo sucesivo como un reconocimiento oficial a todos los ciudadanos españoles que lucharon activamente por la libertad, la justicia y la igualdad, valores comunes que tienen que seguir orientando la construcción democrática de la sociedad española.

Abril 2006


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Firman este manifiesto:

Sol Alameda , periodista; Leopoldo Alas , escritor; Felipe Alcaraz , (PCE); Francisco Aldecoa , Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología (UCM); Xesús Alonso Montero , filólogo; Ángeles Aguilera, periodista; Enrique Álvarez , físico; María Álvarez , productora cultural; Carlos Álvarez-Nóvoa , actor; Ana Belén , cantante; Perfecto Andrés Ibáñez , magistrado; Julio Anguita , miembro de UCR; Enriqueta Antolín , escritora; Teresa Aranguren , periodista; Moncho Armendáriz , director de cine; Julio Aróstegui , historiador; Bernardo Atxaga , escritor; Luis Eduardo Aute , cantante; Rafael Azcona , escritor y guionista; Manuel Aznar Soler , filólogo, Pedro Badía Alcalá , director del Foro de la Enseñanza; Alfons Barceló , economista; Carlos Bardem , escritor; Javier Bardem , actor; Miguel Bardem , director de cine; Pilar Bardem , actriz; Juan Barja , poeta; Leo Bass i, actor; Enric Bastardes , periodista; Miguel Beato del Rosal , biólogo; Bebe , cantante y actriz; Felipe Benítez Reyes, escritor, Fernando Berlín , periodista; Constantino Bértolo , editor; Carlos Berzosa Alonso-Martínez , Rector de la Universidad Complutense de Madrid; Calixto Bieito , director escénico; Oriol Bohigas , arquitecto; Iciar Bollaín , directora de cine; Jordi Borja , urbanista; Juan Diego Botto , actor; María Botto, actriz, José Manuel Buján , magistrado; Ernesto Caballero , dramaturgo y director de escena; José Manuel Caballero Bonald , escritor; José Calleja Pardo , físico; Marcelino Camacho , sindicalista; Victoria Camps , filósofa; Juan Ramón Capella , filósofo; Francisco Carantoña , historiador; Gabriel Cardona , historiador; Santiago Carrillo Menéndez , profesor; Montserrat Carulla , actriz; Julián Casanova , historiador; Carlos Castilla Del Pino , psiquiatra y escritor; Javier Cercas , escritor; Alfons Cervera , escritor; Julián Chaves Palacios , historiador; Emma Cohen , actriz; Isabel Coixet , directora de cine; Colita , fotógrafa; Alberto Corazón , diseñador; Javier Corcuera , director de cine; María Cordón , periodista; José Luis Cuerda , director de cine; Vicente Cuesta , actor; Enrique Curiel , senador; Julio Diamante , director de cine; Elías Díaz , catedrático (UAM); Agustín Díaz Yanes , director de cine; Natalia Dicenta , actriz; Juan Diego , actor; Rosa Domínguez , astrofísica; Juan Echanove , actor; Mora Efron , productora cultural; Xabier Elorriaga , actor; Rafael Escuredo , ex-presidente de la Junta de Andalucía; Nuria Espert , actriz; Francisco Espinosa , historiador; Joaquín Estefanía , escritor y periodista; Ángel Facio , director teatral; Fernando Fernán Gómez , actor, escritor y director; Francisco Fernández Buey , filósofo; Manuel Fernández Cuesta , editor; Andrés Fernández Rubio , periodista; Valentina Fernández Vargas , historiadora; Josep Ferrer y Llop , rector de la Universidad Politécnica de Catalunya; José María Fidalgo , secretario general CC.OO.; Josep Maria Flotats , actor y director; Rafael Fluiters , magistrado; Carlos Fonseca , periodista y escritor; Josep Fontana , historiador; Carlos Forcadell , historiador; Alfonso Mtnez. Foronda , sindicalista; Antonio Fraguas (Forges) , dibujante; Sol Fuertes , periodista; Agustín G. Zapata , biólogo; Iñaki Gabilondo , periodista; Diego Galán , periodista cinematográfico; Eduardo Galeano , escritor; Antonio Gamoneda , poeta; Alberto García-Alix , fotógrafo; Ramiro García de Dios , magistrado; Luis García Montero , poeta; Francisco García Olmedo , científico y escritor; Jesús García Sánchez , editor; José Luis García Sánchez , director de cine; Mario Gas , director y actor; Belén Gavela , científica; Juan Genovés , pintor; Ian Gibson , hispanista; Ariadna Gil , actriz; Enrique Gil Calvo , sociólogo; Juan A. Gimeno , catedrático (UNED); Salvador Giner , sociólogo; Juana Ginzo , locutora; Marcos Giralt , escritor; Lala Gomá , realizadora; José Luis Gómez , actor y director escénico; Luis Gómez Llorente , profesor de filosofía; Manuel Gómez Pereira , cineasta; Ángel González , poeta; Ángeles González-Sinde , cineasta; Belén Gopegui , escritora; Jordi Gracia , filólogo; Almudena Grandes , escritora; Román Gubern , historiador y escritor; Alfonso Guerra , presidente de la Fundación Pablo Iglesias; Belén Guerra , Fundación Contamíname; Pedro Guerra , cantautor; Josep Maria Guinovart , pintor; Manuel Gutiérrez Aragón , director de cine; Emilio Gutiérrez Caba , actor; Guillermo Heras , director y dramaturgo; Carlos Heredero , crítico e historiador de cine; Alicia Hermida , actriz; Emilio Hernández , director teatral; Juan Miguel Hernández de León , arquitecto, Juan Antonio Hormigón , escritor y director teatral; Pedro Ibarra , politólogo; Eloy de la Iglesia , director de cine; J esús Izquierdo , historiador; Ariel Jerez , politólogo; José Jiménez de Parga y Cabrera , abogado; Carlos Jiménez Villarejo , jurista; Miguel Jordá Tarragó , presidente Unidad Cívica por la República; Juan Jorganes Díez , sindicalista; Ana Juan , ilustradora; Santos Juliá , historiador; José Antonio Labordeta , cantautor y diputado; Eduardo Ladrón de Guevara , guionista; Luis Landero , escritor; Francisco Laporta , catedrático (UAM); Eusebio Lázaro , actor y director; Joaquín Leguina , escritor; Chete Lera , actor; Beltrán de Lis , abogado; Lluis Llach , cantautor; Gaspar Llamazares , coordinador general de IU; Julio Llamazares , escritor; Emilio Lledó , filósofo; Manuel Longares , escritor; Cayetano López , físico; Charo López , actriz; Nicolás María López Calera , catedrático (UGR); Antonio López Lamadrid , editor; Armando López Salinas , escritor; Ángel de Lucas , sociólogo; Santiago Macías , vicepresidente de la ARMH; María Rosa de Madariaga , historiadora; Chema Madoz , fotógrafo; Juan Madrid , escritor; José-Carlos Mainer , filólogo; Gregorio Marañon , abogado; Mariano Maresca , profesor (UGR); Juan Margallo , actor; Joan Margarit , poeta; Javier Marisca l, artista plástico; Ramón J. Márquez (Ramoncín) , cantante; Juan Marsé , escritor; Gustavo Martín Garzo , escritor; José Antonio Martín Pallín , magistrado; Petra Martínez , actriz; Ignacio Martínez de Pisón , escritor; Emilio Martínez Lázaro , director de cine; Pedro Martínez Montávez , arabista; Jorge Martínez Reverte , escritor; José Masa Díaz , alcalde de Rivas Vaciamadrid; Luis Mateo Díez , escritor; Juan Mayorga , dramaturgo; Julio Medem , director de cine; Cándido Méndez , secretario General de la U.G.T; Xosé Luis Méndez Ferrín , escritor; Eduardo Mendicutti , escritor; Natalia Menéndez , actriz; José María Merino , escritor; Willy Meyer , eurodiputado; Juan José Millás , escritor; Conxita Mir , historiadora; Magüi Mira , actriz; Vicente Molina Foix , escritor; Carme Molinero , historiadora; Juan Carlos Monedero , politólogo; Jorge M. Montes Salguero , historiador; Ángeles Mora , poeta; Miguel Mora , periodista; Antonio Morales Lázaro , presidente del Ateneo de Málaga; Agustín Moreno , sindicalista.; Pedro Moreno , escenógrafo y figurinista; Enrique Morente , cantante; Beatriz de Moura , editora; Luis Muñoz , poeta; Justo Navarro , escritor; Vicenç Navarro , ensayista; Julio Neira , director del Centro Cultural Generación del 27; Miguel Nuñez , presidente de ADMS; Mirta Núñez Díaz-Balart , historiadora; Pedro Olea , cineasta; Joan Oleza , filólogo; Marcos Ordóñez , escritor; Ruper Ordorika , cantautor; Antonio Orejudo , escritor; Puy Oria , productora de cine; Román Orozco , periodista; Alfonso Ortíz , sociólogo; Javier Ortíz , periodista y escritor; Flora de Pablo , presidenta de la Asociación de Mujeres Científicas y Tecnólogas; Juan Luis Paniagua , politólogo, ; Itziar Pascual , dramaturga; Paloma Paso Jardiel , actriz; Luis Pastor , cantautor; Pedro Peinado , presidente Asociación La Gavilla Verde; Andrés Peláez , director del Museo Nacional de Teatro; Manuel Pérez Ledesma , historiador; Javier Pérez Royo , jurista; Mario Pestaña , magistrado, Empar Pineda , ensayista; José Luis Pitarch , militar y profesor; Alejandro Pizarroso , catedrático (UCM); José Carlos Plaza , director escénico; Josep Pons , director de la Orquesta Nacional y Coros Nacionales de España; Ventura Pons , cineasta; José Luis Portela , cirujano; Blanca Portillo , actriz; Javier Pradera , periodista; Benjamín Prado , escritor; Paul Preston , historiador; Elías Querejeta , productor de cine; Gracia Querejeta , directora de cine; Ferrán Rañé , actor; Nicolás Redondo , sindicalista.; Rosa Regás , escritora y directora de la Biblioteca Nacional; Fernando Reinlein , militar y periodista; Javier Reverte , escritor; Berta Riaza , actriz; Francisco Rico , filólogo; Miguel Riera , editor; Miguel Ríos , cantante; Javier Rioyo , periodista; Manel Risques , historiador; Manuel Rivas , escritor; Juan Carlos Rodríguez , filólogo; Azucena Rodríguez , directora de cine; Olga Rodríguez , periodista; Luis Rodríguez Olivares , periodista; Julio Rodríguez Puértolas , filólogo; Julio Rogero , portavoz de Movimientos de Renovación Pedagógica; J osé Andrés Rojo , escritor y periodista; Carmelo Romero Salvador , historiador; Isaac Rosa , escritor; Ana Rosetti , escritora; Marina Rossell , cantante; Ricardo Royo-Villanova , periodista; Amparo Rubiales , abogada; Pepe Rubianes , actor; Ramón Rufín , economista; David Ruiz , historiador; Jesús Ruiz Mantilla , escritor y periodista; Alfonso Ruiz Miguel , catedrático (UAM); Pedro Ruiz Torres , historiador; Inés Sabanés , concejala del Ayuntamiento de Madrid; Joaquín Sabina , músico; Eduardo Saborido , sindicalista; José Sacristán , actor; Javier Sádaba , filósofo; Ramón Sáez , magistrado; Jaime Salinas , editor; José Luis Sampedro , escritor; Víctor Sampedro Blanco , profesor URJC; Mercedes Sampietro , actriz; Víctor Manuel , cantante; Clara Sánchez , escritora; Amparo Sánchez (Amparanoia) , cantante; J.J. Sánchez Arévalo , vicepresidente del Ateneo Republicano de Galicia.; Nicolás Sánchez Durá , filósofo; Ángel Sánchez-Gijón , historiador; Aitana Sánchez-Gijón , actriz; Á ngel Sánchez Harguindey , periodista; Pablo Sánchez León , historiador; José Manuel Sánchez Ron , historiador de la Ciencia; Nicolás Sánchez-Albornoz , historiador; José Sanchís Sinisterra , dramaturgo; Montserrat Sans Ballus , jurista; José María Sanz (Loquillo) , cantante; Santos Sanz Villanueva , filólogo; Antón Saracíbar , presidente de la Fundación Largo Caballero; Nicolás Sartorius , abogado; Marina Saura , actriz; Fernando Savater , filósofo; Tomás Segovia , poeta; Joaquim Sempere , sociólogo; Antonio Seoane García , magistrado; Elisa Serna , cantante; Ismael Serrano , cantautor; Julieta Serrano , actriz; Rodolfo Serrano , periodista; Secundino Serrano , historiador; Emilio Silva , presidente de la ARMH; Lorenzo Silva , escritor; Jaume Sisa , cantautor; Jordi Socías , fotógrafo; Antonio Soler , escritor; Jordi Soler , escritor; Andrés Sorel , escritor; Andrés Soria , filólogo; Bernat Soria , médico y científico; Gonzalo Suárez , director de cine; Juan Manuel Suárez Japón , rector de la Universidad Internacional de Andalucía; Joan Subirats , politólogo; Carlos Taibo , politólogo; Jenaro Talens , poeta; Benjamín Tejerina , sociólogo; Francisco Tomás y Valiente , periodista; Suso de Toro , escritor; Maruja Torres , escritora y periodista; Rosana Torres , periodista; Rosa Torres Pardo , pianista; David Trueba , director de cine; Gregorio Tudela , profesor; Miguel de Unamuno Adárraga , arquitecto, Enrique Urbizu , director de cine; Yolanda Valdeolivas , profesora; Javier Valenzuela , periodista; Eduardo Vasco , director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico; Juan Carlos Vellido , actor; Gerardo Vera , director del Centro Dramático Nacional; Rosa Vergés , directora de cine; Manuel Vicent , escritor; Juan Vida , pintor; José Vidal-Beneyto , sociólogo; Raúl Villar , físico; Luis Antonio de Villena , escritor; Miguel Ángel Villena , periodista; Ángel Viñas , historiador y economista; Pepe Viyuela , actor; Luis Yánez , diputado del Parlamento Europeo; Pere Ysás , historiador; Mercedes Yusta , historiadora, Juan Eduardo Zúñiga , escritor.


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Para firmar el manifiesto:

http://www.memoriadelfuturo.org/firmas/portada.php

miércoles, abril 05, 2006

Dios.



(...)

-¿Qué es Dios?
- ¿Dios?... Vamos a ver... ¿Alguna vez has deseado tanto algo que no has podido dejar de pedirlo?
-Sí.
-Dios es el que te ignora.

(palabras del magnífico Steve Buscemi en el --prescindible-- film La Isla)

Astenia primaveral

(a mí me ha dado por llorar estos últimos días. Confío en que esa astenia primaveral, aunque nunca me haya afectado. O a lo mejor son los años y los disgustos, quién sabe.)

Una de cada diez personas sufre en mayor o menor medida astenia primaveral. Este trastorno, que surge con la llegada del buen tiempo, se caracteriza por un profundo cansancio, agotamiento, decaimiento y falta de energía para realizar la actividad habitual.La astenia esta causada por una disminución de betaendorfinas en el plasma, sustancias que regulan el sistema bienestar-malestar, que al alterarse produce una sensación de decaimiento y agotamiento.Existen dos tipos de astenia: de origen físico que se suele manifestar a través de cansancio y debilitamiento corporal, y de origen nervioso que se caracteriza porque la persona muestra un especial cansancio a la hora de realizar alguna actividad mental.

Síntomas
• Tristeza inexplicable.

• Irritabilidad.
• Falta de apetito.
• Cierta pérdida de memoria.
• Tensión arterial baja.
• Tono vital bajo.
• Ausencia de interés sexual.
• Dolor de cabeza y malestar general.
• Debilidad muscular para hacer cualquier esfuerzo.
• Cansancio.
Pautas para afrontarla
• Dormir todo el tiempo necesario.

• Practicar ejercicios de relajación.
• Hacer ejercicio.
• Seguir una alimentación a base de alimentos energéticos: dátiles, frutos secos, plátanos, legumbres, pastas, chocolate.


Complementos dietéticos

Jalea real: actúa como estimulante, tonificante y euforizante, por ello resulta muy eficaz en los estados de astenia, fatiga mental y física.
Polen: tiene propiedades equilibrantes, vigorizantes y energéticas.
Levadura de cerveza: contiene vitaminas del grupo B.
Oligoelementos: como el cobre, fósforo, hierro y manganeso de gran ayuda en estados de fatiga y astenia.


Fitoterapia

Guaraná (paullinia cupana): Es una planta de la selva amazónica, cuyo fruto rico en calcio, fósforo, potasio y magnesio tiene propiedades antidepresivas y estimulantes físicas y psíquicas.
Ginseng (panax ginseng): incrementa la vitalidad, la actividad mental y fortalece el estado físico.
Jengibre (zengiber officinale): esta planta de olor agradable y sabor picante tiene poder estimulante que produce vitalidad y bienestar.
Eleuterococo (Eleutherococus senticosus): Es una planta de origen siberiano de la familia de los ginseng, tiene un efecto estimulante, aumenta la memoria y el apetito y prepara el organismo para resistir mejor el esfuerzo.
Maca (Lepidium peruvianum): es un tubérculo que se cultiva en los Andes peruanos. Por su alto contenido en hierro, fósforo, calcio e hidratos de carbono es un excelente vigorizante y reconstituyente recomendado en casos de agotamiento físico y psíquico.